NATILLA DE ARROZ
Ingredientes:
1 taza de Arroz (arroz blanco común lavado y remojado toda la noche)
Agua 2 tazas (para el remojo)
1 yema de huevo (opcional) Si no te gusta no la agregues.
1 Litro de leche.
½ taza de azúcar (¾ o 1 taza si lo quieres más dulce)
1 Astilla de canela (para aromatizar la leche)
Canela en polvo al gusto. (para decorar al final)
Cáscara de naranja (opcional) (Evita la parte blanca para que no amargue)
Esencia de vainilla.
Preparación (Paso a Paso)
Remojo del Arroz: Lava el arroz y déjalo remojando en las 2 tazas de agua por lo menos por 4 horas (si puedes dejarlo desde la noche anterior, ¡mejor!). Esto ablanda el grano y ayuda a que suelte todo el almidón.
Licuar la Base: No botes el agua del remojo. Vierte el arroz con esa misma agua en la licuadora y procesa muy bien hasta que el arroz esté casi pulverizado.
Agrega la yema de huevo, azúcar y una parte de leche: Licua nuevamente hasta obtener una mezcla suave.
Opcional: Pasa esta mezcla por un colador fino directamente a una olla grande. Esto asegurará que tu natilla sea suave y no tenga "tropezones" de arroz.
Aromatizar: Agrega el resto de leche, la astilla de canela y la cáscara de naranja a la olla.
Cocción Constante: Lleva a fuego medio. ¡Aquí viene el ejercicio! Debes revolver constantemente con una cuchara de madera. No te descuides porque el arroz se asienta en el fondo y se puede quemar rápido.
Espesar: Cuando empiece a hervir, notarás que espesa rápidamente. Baja el fuego al mínimo y sigue revolviendo por unos 10 a 15 minutos más hasta que tenga consistencia de crema espesa (al pasar la cuchara se debe ver el fondo de la olla).
Esencia: Retira del fuego y agrega la esencia de vainilla.
Servir: Retira la astilla de canela y la cáscara de naranja. Vierte la mezcla en un molde grande o en recipientes individuales.
Toque Final: Deja enfriar a temperatura ambiente y luego refrigera. Al momento de servir, espolvorea canela en polvo por encima.
Un tip extra
Puedes darle un hervor al arroz para que se suavice aún más antes de licuarlo.
Si quieres que quede aún más cremosa, puedes sustituir una taza de leche por una taza de crema de leche al final del proceso.
